Un tablero sólo sirve si te acuerdas de abrirlo. Horacia no espera a que te acuerdes: te escribe dos veces al día con lo que importa, y los lunes repasa contigo lo que no salió y lo reacomoda respetando las fechas que no se pueden mover.
Esto es lo que hace distinta a Horacia. No es una pantalla más a la que tengas que entrar: es alguien que te busca a ti.
Por la mañana y por la tarde, por chat. Tres renglones, no un reporte. Cómo vas, qué se salió de lo normal, y qué hay que decidir hoy.
Si no hay nada raro, te lo dice en una línea y te deja en paz. Una alerta que suena todos los días deja de ser una alerta.
Un rato fijo, cada semana. Horacia repasa qué debía salir y qué no salió, y reorganiza lo que queda razonando con las fechas reales.
Si algo va atado a una fecha que no se mueve —una carta nueva, una entrega, una junta— te lo dice y no lo recorre. Lo demás lo reacomoda y te pide el visto bueno.
Horacia no está diseñada para crecer: está diseñada para no tocarse. Cuatro funciones cerradas, hechas para ser estables y aburridas. Abajo dice, sin adornos, cuál se contrata hoy y cuáles todavía no.
Venta del día en sus tres estados reales (cerradas · cobradas · abiertas), venta del mes, meseros, top de productos, formas de pago, cierres y compras. Food cost, antifraude, metas, proyecciones y finanzas incluidos. Leído directo de tu SoftRestaurant 12, en modo solo lectura.
Los lee, los contesta y los administra —incluidas altas y bajas de cuentas de tu equipo—. Todavía no se entrega y no forma parte de lo que contratas hoy.
Conversación con varias personas de tu operación a la vez, cada una con lo que le toca ver. Todavía no se entrega y no forma parte de lo que contratas hoy.
Tu lista de pendientes, el guion de lo que traes entre manos y tus archivos en Drive — es de aquí de donde sale el plan de los lunes. Todavía no se entrega y no forma parte de lo que contratas hoy.
Hoy se contrata el tablero, y es lo único que se te cobra. Los dos rituales de arriba y las otras tres funciones son la dirección en la que Horacia se está construyendo: existen y se operan a diario en el sport bar donde nació, pero todavía no se entregan a un cliente. Cuando entren, entran a tu plan sin subirte el precio. Preferimos decírtelo antes que prometértelo.
La mayoría de los sistemas, cuando les falta un dato, te enseñan un cero. Y un cero se lee igual que una buena noticia.
Horacia está construida al revés: cuando no puede medir algo, lo dice con esas palabras y lo pinta en gris, nunca en verde. Un platillo sin receta capturada no sale con «3% de costo»: sale como «no se puede costear».
Suena a poca cosa hasta que te das cuenta de que ésa es la diferencia entre un número y una decisión.
MarginEdge y Restaurant365 son potentes, pero hablan inglés, cobran en dólares y no conocen SoftRestaurant. El módulo de tu POS sólo te da reportes, y hay que ir a buscarlos. Horacia junta las dos cosas y añade la que falta: que alguien te avise.
Ventas, mesas abiertas, cobradas y cerradas y ticket promedio mientras pasan — no a la mañana siguiente en un PDF.
Formas de pago, cierres de caja, compras del mes y proveedores. Salen de lo que tú ya capturas en tu SoftRestaurant: Horacia los lee, no te los captura.
Quién vendió cuánto hoy y qué productos encabezan el mes. Deja de suponer quién jala y qué se mueve.
El tablero sólo lee tu SoftRestaurant. No captura, no modifica, no borra: es imposible que descuadre tu caja. Verificado con pruebas automáticas que corren solas.
El mismo formato en todas tus sucursales, y la guía de qué emparejar en catálogos y recetas para comparar peras con peras. Indispensable si vas a crecer o franquiciar.
No te cambiamos el punto de venta. Se conecta a tu SoftRestaurant 12 y le saca diez veces más información.
Precios en pesos mexicanos, IVA incluido. Primero el diagnóstico sobre tus propios números; después la implementación, que se paga contra hitos que tú compruebas. Sin permanencia forzosa.
Se empieza con un diagnóstico de dos a cuatro semanas sobre tus propios números: te decimos dónde tu sistema te está dando una cifra equivocada con cara de correcta. Quien pasa el diagnóstico entra a la implementación por hitos, y nadie compra sin pasar por él. El diagnóstico se cotiza según el tamaño de tu operación. ¿Grupo con 4 o más sucursales? Te armamos la cotización.
Lo que todavía no te entregamos, y por eso no te lo cobramos: los correos, el Telegram con tu equipo y los pendientes con el plan de los lunes están en desarrollo, y también la exportación a PDF y Excel (hoy exportas a CSV desde las pantallas principales). Cuando entren, entran a tu plan sin subirte el precio.
Lo único que necesitas: una PC con Windows, tu SoftRestaurant 12 operando e internet. Tú no tocas nada técnico.
Dos a cuatro semanas sobre tus propios números, antes de que compres nada.
Te llega el equipo preparado y lo conectamos a tu SoftRestaurant, en solo lectura.
La lista de lo que hay que emparejar entre sucursales. El trabajo de catálogo lo hace tu equipo, con nuestra guía.
Cuadramos contra tu corte Z, día por día, hasta que los números coincidan.
Te enseñamos a ti y a tu gente a leerla y a sacarle provecho desde el primer día.
Sin cambiar tu punto de venta. Sin instalar nada tú mismo. Sin pelearte con la tecnología.
A diferencia de otros sistemas que se llevan la operación de tu negocio a una nube ajena, el tablero de Horacia trabaja dentro de tu restaurante: tus ventas, recetas y costos viven en la computadora que te entregamos, junto a tu SoftRestaurant, y no se suben a ningún lado. Para instalarlo y darte soporte entramos con acceso remoto cuando tú lo autorizas, y cada entrada queda anotada.
«Tus ventas no viajan a una nube ajena. Se quedan donde deben estar: en tu negocio.»
Porque no se comporta como un sistema. Un sistema espera a que entres; Horacia te escribe. El nombre es un recordatorio de eso, para nosotros los primeros.
Hoy lo que se contrata y se te cobra es el tablero. Los dos rituales —los mensajes del día y el plan de los lunes— están en desarrollo: funcionan a diario en el sport bar donde nació, pero todavía no se entregan a un cliente. Lo decimos aquí y no en letra chica.
Tus ventas viven en tu propia computadora, con el disco cifrado, no en nuestros servidores. Cuando entras desde fuera del local, esa conexión va cifrada y sólo tú decides quién accede. Ningún otro restaurante ve tu información, y nosotros no la comercializamos.
Está hecha precisamente para dueños y gerentes que no son técnicos. Nosotros la instalamos y la configuramos. Tú sólo lees lo que te escribe — y si tienes dudas, nos escribes y te acompañamos.
Tu SoftRestaurant sigue operando normal. Horacia se pone al día en cuanto vuelve la conexión. Tu operación nunca se detiene por nosotros.
No. Horacia funciona sobre el SoftRestaurant 12 que ya tienes.
No. La implementación se paga contra cuatro hitos que tú compruebas, y la mensualidad se mantiene mientras sigas viendo valor. Sin cláusulas que te aten.
Es exactamente para lo que sirve. Te decimos qué hay que homologar entre tus sucursales para poder compararlas en igualdad de condiciones. El trabajo de catálogo lo hace tu equipo, con nuestra guía. Es la base para crecer o franquiciar.
Empezamos con un diagnóstico sobre tus propios números. Después, cada pago se cobra contra un hito que tú compruebas.